A milestone in the Americas: El Salvador embeds anticipatory action within its National Contingency Plan for Hydroclimatic Events

El Salvador's recently published National Contingency Plan for Hydroclimatic Events formally embeds anticipatory action within its operational architecture, providing a model for other countries to follow.

Un hito en las Américas: El Salvador incorpora la Acción Anticipatoria en su Plan Nacional de Contingencia para Fenómenos Hidroclimáticos

Durante años, uno de los principales retos para la Acción Anticipatoria en América Latina y el Caribe ha sido pasar de proyectos piloto humanitarios financiados por donantes a marcos operativos de titularidad nacional y con base jurídica. El Salvador ha ofrecido recientemente un modelo de cómo se lleva a cabo esta transición en la práctica.

En junio de 2026, la Dirección de Protección Civil de El Salvador publicó su Plan Nacional de Contingencia para Fenómenos Hidroclimáticos. Con ello, El Salvador se convirtió en el primer país de las Américas en integrar formalmente la Acción Anticipatoria en un plan nacional de contingencia, con umbrales definidos, mecanismos de activación formalizados y plazos estructurados en la arquitectura operativa del plan.

Establecimiento de los pilares de la Acción Anticipatoria

El Plan Nacional de Contingencia ante Fenómenos Hidroclimáticos de El Salvador define:

  • los umbrales como los valores que indican la necesidad de una Acción Anticipatoria
  • los desencadenantes como condiciones que activan automáticamente las medidas preventivas previamente acordadas
  • las ventanas de tiempo como el intervalo entre la detección de una amenaza y su impacto.

Estos conceptos no se adjuntan como directrices o anexos, sino que están integrados en las fases de acciones tempranas del plan, y su activación se basa en previsiones probabilísticas y umbrales predefinidos con un margen de tiempo determinado antes de que un fenómeno hidroclimático cause daños.

La estructura de coordinación interinstitucional reviste la misma importancia. Una matriz de actores detalla las diversas responsabilidades en las fases de seguimiento, preparación, preactivación y respuesta. Esto establece las funciones de los ministerios gubernamentales responsables de la agricultura, la protección civil, el medio ambiente y la salud, junto con socios humanitarios como la FAO, Oxfam, la Sociedad de la Cruz Roja Salvadoreña, UNICEF y el PMA.

El plan también adopta formalmente el principio de «sin remordimientos», al establecer que las medidas anticipatorias están justificadas incluso cuando un evento pronosticado no se materializa con la gravedad o la extensión espacial esperadas. Esto proporciona cobertura institucional a las decisiones de activación tomadas en condiciones de incertidumbre —una laguna crítica de gobernanza que muchos marcos nacionales de la región aún no han abordado—.

Aunque el plan aún no contempla la inversión directa con cargo a los recursos presupuestarios del Estado, refuerza la coordinación de la financiación humanitaria, establece criterios claros para la aplicación de medidas preventivas y abre la puerta a futuros marcos nacionales que vayan más allá de los riesgos hidrometeorológicos. Como tal, sienta las bases para una arquitectura de gobernanza más amplia en materia de Acción Anticipatoria en El Salvador.

«El Salvador ha logrado avances considerables en la puesta en marcha del Plan de Acción Nacional para la Implementación del Sistema Nacional de Alerta Temprana y Acciones Anticipatorias, mediante la definición de umbrales y umbrales de activación para fenómenos hidroclimáticos, que ya se han incorporado a la planificación para la gestión de fenómenos adversos. Sin embargo, sigue siendo fundamental continuar desarrollando umbrales y factores desencadenantes para la amenaza de caída de ceniza volcánica, así como acciones tempranas estandarizadas para hacer frente a dicha amenaza».

Luis Alonso Amaya Director general de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres, El Salvador

Este proceso de institucionalización se basó en varios años de trabajo preliminar. En 2025, el Gobierno de El Salvador creó una Comisión Especial para el Desarrollo, la Acción Anticipatoria y los Sistemas de Alerta Temprana, bajo la coordinación de la Dirección de Protección Civil. Asimismo, convocó la I Plataforma Nacional de Diálogo sobre Acción Anticipatoria, sentando así las bases interinstitucionales necesarias para un marco nacional coordinado. Y en mayo de 2026, la Sociedad de la Cruz Roja Salvadoreña llevó a cabo su primera activación de Acción Anticipatoria, ante la previsión de una sequía. Esto se realizó en el marco de una acción colectiva, utilizando fondos del Fondo Central de Respuesta a Emergencias de la ONU, con el fin de validar la preparación operativa de los marcos antes de la publicación del plan nacional de contingencia.

«El siguiente paso del país es establecer el marco normativo del sistema nacional de alerta temprana, que desarrollará los pilares de la iniciativa EW4All [Alertas Tempranas para Todos] a través de las estrategias definidas en el Plan de Acción Nacional para la Implementación del Sistema Nacional de Alerta Temprana y las Acciones Anticipatorias: el refuerzo de la base de conocimientos para la puesta en marcha de acciones tempranas; el desarrollo tecnológico en materia de observación, seguimiento y predicción que permita detectar las amenazas a tiempo y genere previsiones oportunas y basadas en el impacto; y el refuerzo de las capacidades institucionales para la puesta en marcha de acciones tempranas».

Luis Alonso Amaya Director general de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres, El Salvador

Artículo de Vivian María Pavón Flores, Cruz Roja Alemana.